Dentro de la audiencia internacional se encuentra México, cuyo sistema de poder funciona bajo un esquema democrático. Este esquema tiene como agentes a medios de comunicación, opinión pública y actores políticos. Estos tres se relacionan entre sí para lograr la legitimidad del poder y favorecer al desarrollo social. Así pues, la opinión pública se vuelve una forma de participación ciudadana y simboliza un pilar de cohesión social frente a un sistema político.
En crisis humanitarias como la que sucede actualmente en Palestina, la opinión pública toma el rol de crítico y factor de presión sobre los actores políticos que participan de manera directa o indirecta. Los medios de comunicación se vuelven intermediarios en este tipo de participación. Esto se manifiesta en la apertura de foros de debate, cobertura del tema por líderes de opinión y la organización de movimientos sociales a través de redes digitales. Son estas dinámicas las que permiten que la opinión pública mexicana participe como observadora internacional.
Es claro que la participación de la nación no es protagónica en el conflicto; sin embargo puede presentar posturas y medidas frente a otras naciones que contribuyan al fin de la crisis. Además, más allá del enfoque en el país, las redes sociales han permitido la formación de esferas públicas internacionales que cumplen el mismo rol, funcionan sin intermediarios y pueden lograr los mismos efectos. Por ello, la educación sobre el tema, el debate racional, la participación en iniciativas digitales, donación en páginas oficiales y difusión de información verificada son formas accesibles de involucrarse desde nuestro lado del mundo.
Una sociedad informada es una sociedad que participa, así puede presionar para que la situación encuentre la resolución.
Bella <3
PD: Las afirmaciones aquí planteadas se apoyan en teorías de Jürgen Habermas, Dominique Wolton y Robert Dahl, estudiadas durante el curso de Comunicación Política.
PD del PD: gracias Enrique por ayudarme a entender la importancia de esta crisis <3

