UN ARTÍCULO SOBRE PARTICIPACIÓN CIUDADANA.
Hoy vi que absolvieron al ex-gobernador Cesar Duarte. Según las noticias, la bolita fue pasada así:
Javier Corral: “DEMANDADO COMPRAR CASAS DE DINERO ROBADO, LAVADO DINERO Y CORRUPTO”
Cesar Duarte: “No, yo no hice nada de eso, dame pruebas”
*investigación de años*
Juez en Texas: “No es culpable amigas, no hay pruebas suficientes”
Cesar Duarte: *bailando en antro de Chihuahua* “Todo era una persecución política Corral, tú aquí eres el que buscabas desprestigiarme, vas a ver”
Javier Corral: “Fue culpa de Marú, ella te ayudó”
Yo pensé, “¿es real que los responsables del estado estuvieron envueltos en un tema de este tipo? ¿Es real que tuvimos/tenemos (como lo prefieras) servidores públicos con el interés personal por encima del bien común? Si parece juego de egos, ¿neta estamos eligiendo a las personas correctas para que hagan ese trabajo?
Entonces vino a mi:
Cuando tuve elecciones nacionales por primera vez, me quedé con un mal sabor de boca. Se podría pensar que fue por los resultados que pudieron no ser por los que voté, por las consecuencias que traerían estos resultados o por el ruido mediático que hubo tras esa elección que pintó un panorama terrible; pero no. La realidad es que fue porque yo entré a esa casilla sin saber qué significaba esa participación y cuál era el poder que yo estaba ejerciendo dentro de esta democracia.
Tuve poca preparación previa, pues desde antes no conocía que aspectos eran necesarios para analizar el panorama que se nos presenta cada 6 años; misma información que fue, y es, esencial para la toma de decisiones. Mi disgusto en la experiencia fue la falta de educación que tuve para entrar en el acto principal que, de una manera, orienta el futuro del bienestar de todos los mexicanos: el voto.
Entonces ahí te va, te platico de que va esto de la participación ciudadana y por qué eres importante en ella:
La participación ciudadana en la gestión pública implica un proceso de construcción social de las políticas públicas. Es un derecho, una responsabilidad y un complemento de los mecanismos tradicionales de representación política (Carta Iberoamericana de Participación Ciudadana en la Gestión Pública, 2009)
Teorías que explican la formación del estado perciben al hombre como un ciudadano libre e igual a los demás, con derechos y deberes. Este hombre es autócrata y hace un contrato con otro “soberano” para que este ponga orden y vele por el bien común; es por esto por lo que el soberano está al servicio del que le da ese poder, dicho de otra forma, la persona que realiza funciones de administración del recurso público es el mandatario de quien le dio esa potestad, luego este último es el mandante.
Esta noción se reafirma con la teoría que considera la naturaleza del Estado como una relación jurídica: la relación entre dos o más sujetos (gobierno y pueblo) regulada por normas jurídicas. Atribuyendo a los sujetos un poder y un deber (porque el Estado a veces tiene la obligación de imponer y otras de obedecer y al pueblo de exigir y de obedecer) para satisfacer el interés final del estado, el bien común.
En el caso del gobernado, la noción de exigir tiene razón de participación activa en las dimensiones política, social, cultural y económica (Council of Europe, 2024)
Entendemos así que el papel del gobernado es “ejercer sus derechos políticos y responsabilidades respecto a su sistema político. El desarrollo de esta dimensión viene a través del conocimiento del sistema político y la promoción de actitudes democráticas y participativas” (Council of Europe, 2024), que comprende el ejercicio de elección (votar), hacer uso de los mecanismos de participación ciudadana, entre otros que le permitan involucrarse en la cosa pública, primero por ser algo que le pertenece ya que deriva no sólo de sus facultades (lo que el contrato social denomina soberanía), sino también de sus impuestos, por hacer referencia al gasto público como uno de muchos ejemplos.
Era mi responsabilidad. Era responsabilidad del sistema educativo. Es responsabilidad de todos. Educarnos sobre la gestión pública es responsabilidad de todos.
Elegir correctamente solo es posible con esto. Una democracia sólo es posible con un pueblo que sabe y se interesa. Mientras no exista la intención de saber nuestro papel en el Estado, de conocer nuestras obligaciones y ejercer nuestros derechos, tendremos gobiernos que sigan debiendo, llenando los medios de escándalos y siendo incompetentes en su labor. Sin embargo, de continuar así, serán los gobiernos que nos merecemos.
Referencias:
CEPAL. (2009) Participación ciudadana en la gestión pública. Comisión Económica para América Latina y el Caribe. Rescatado el 2 de junio del 2024 de https://comunidades.cepal.org/ilpes/es/grupos/discusion/participacion-ciudadana-en-la-gestion-publica
Concil of Europe (2024) Ciudadanía y Participación. Manual de Educación en los Derechos Humanos con jóvenes. Concilio de Europa. Rescatado el 3 de junio del 2024 de https://www.coe.int/es/web/compass/citizenship-and-participation

