Mucho se habla del turismo internacional, que si las playas de Cancún, que si el Coliseo Romano, que si la Torre Eiffel… ¡Bah! Puro polvo y cemento glorificado, si nos preguntan. Porque si de verdad quieren una experiencia inolvidable (y con montados incluidos), deberían voltear a ver a nuestro terruño norteño: el glorioso, el polvoso, el chispeante y congelante… ¡Chihuahua!
Aquí te va un recorrido turístico nivel “VIP con burrito en mano”, comparando lo más top del mundo con lo que ofrece la capital (y sus alrededores), para que veas que no pedimos nada prestado.
Torre Eiffel vs Torre Legislativa (Congreso del Estado)
La de París será muy bonita, pero en Chihuahua tenemos nuestra propia estructura metálica que también se ilumina, también se alza imponente… y también sale cara mantenerla. Además, ¿acaso la Torre Eiffel tiene diputadas que hacen TikToks en horas de trabajo? ¡Punto para Chihuahua!
Cancún y sus playas vs La Presa El Rejón
Cancún tiene arena blanca y aguas turquesa, sí, pero El Rejón tiene patos, cuetes en Año Nuevo, y a ese señor que vende elotes con chile del que pica. ¿Snorkel? Aquí haces paddle entre ramas flotando. ¿Coctel? Aquí hay Clamatos con camarón seco y un bote de Carta Blanca. ¿Turistas en bikini? No, pero sí raza en crocs corriendo con sus perritos. ¡Más natural imposible!
El Coliseo Romano vs El Estadio Olímpico Universitario
Ambos han visto batallas épicas: uno con gladiadores y tigres, y el otro… con Caudillos contra Dinos, pero con el mismo nivel de drama. Además, aquí sí te dejan meter tortas y hielera si conoces al guardia. Y en lugar de decir “Ave César”, aquí gritamos “¡Árbitro vendido!”
Disneyland vs El Parque El Palomar
En Disneyland hay princesas, castillos y fila para todo. En El Palomar hay ardillas, un minizoológico, y fila para los raspados. ¿Mickey Mouse? Aquí tenemos a un señor disfrazado de Spiderman que hace burbujas por 20 pesos. Y cuando te subes al tobogán oxidado y sales vivo… eso sí es magia.
Golden Gate vs El Puente del Periférico
El de San Francisco es rojo, elegante y fotogénico. El de Chihuahua es gris, lleno de tráfico y grafitis, pero también tiene su encanto: desde ahí puedes ver cómo se hace cola para los Baja Sunset. Además, aquí también hay neblina… cuando se quema la maquila de enfrente.
Valle de Guadalupe vs La Feria del Vino en Expo Chihuahua
¿Ensenada con viñedos, catas y atardeceres? Chihuahua responde con vino de parral, música norteña y gente gritando “¡salud!” con copa de plástico en mano. Porque aquí el terroir se acompaña con botana de paketaxo y no con quesos finos, sino con cacahuates estilo cantina.
Chihuahua no tendrá playa, ni ruinas mayas, ni zona hotelera… pero tiene alma, sabor, historias y una banda que, aunque se queja del calor, te arma el tour en troca con clima, una hielera y playlist de Los Cadetes de Linares.
¿Será que al mundo le falta conocer Chihuahua… o que Chihuahua ya se cansó de esperar a que el mundo lo alcance?
Saludos de tu amigo y vecino: SobrePeso Pluma.

