Agosto es ese mes raro que vive en la frontera entre las vacaciones y la rutina. Ya no es julio pero tampoco septiembre, y mientras unos todavía están pensando en la última carne asada del verano, otros ya están forrando libretas. En Chihuahua, agosto tiene su propio sabor y una lista de cosas que lo hacen único… y muy nuestro.
Aquí, un breve (pero no tanto) diccionario chihuahuita de agosto:
- A de Agua de horchata… pero en vaso de litro.
Porque aquí, si no te duele la mano de cargarlo, no es un buen vaso. En agosto el calor todavía pega, así que la horchata es más necesidad que antojo, sobre todo si es de la Michoacana. - A de Aire acondicionado a todo lo que da.
La CFE no pregunta si tienes calor, solo manda el recibo. Agosto es el mes donde la temperatura interna de tu casa es la misma que la de un refrigerador de Oxxo. - A de Asadores llenos.
Cumpleaños, bienvenidas, despedidas, “nomás porque sí”. Agosto sigue siendo temporada alta para la carne asada y si no hay costilla, mínimo hay tripitas. - A de Apagar la alarma y llegar tarde.
El cuerpo todavía vive en modo vacaciones y el tráfico no ayuda. La frase más común de este mes es: “Es que me quedé dormido, pero ya voy”. - A de Abono de Caudillos.
Aunque la temporada arranca en marzo, en agosto todavía te andan convenciendo de comprarlo “para que no te quedes sin lugar para el cierre”. - A de Aguas con las lluvias.
Es ese mes traicionero donde en la mañana hace calorón, en la tarde llueve como si fuera fin del mundo y en la noche te quieres encuerar de lo sofocado (si claro, por lo sofocado)… Agosto no avisa, nomás se deja cae’.
Así es agosto aquí: un mes que se pasa rápido, entre calor, lluvia, olor a carne asada y libretas forradas. Un mes que te recuerda que el año ya va en bajada y que el próximo descanso largo todavía está lejos.
Y así, con el aire en “el 16” y el vaso de horchata sudando en la mesa, cierro esta A-ventura.
Saludos de tu amigo y vecino: SobrePeso Pluma.

