En Chihuahua, las escuelas no son simples centros educativos: son una jungla perfectamente organizada por la naturaleza… o por el calendario de la SEP. Ahí conviven toda clase de especímenes humanos, cada uno con sus costumbres, manías y poderes especiales para sobrevivir a clases de Matemáticas a las 7:00 am en pleno infierno o congelados en invierno. Porque sí, estudiar en Chihuahua es una mezcla de frío que pela, calor que derrite y compañeros que, aunque cambien de año escolar, parecen eternos.
A continuación, el catálogo oficial de Tipos de Alumno de Chihuahua, recopilado con años de observación y chisme académico, avalado por mi SEP (Secretaria de Especulación y Patrañas)
1. El de la sudadera de Caudillos (todo el año).
Es fácil de reconocer: sudadera gris o negra con el logo bien visible, gorro puesto aunque esté a 35 °C. Dice que es por “comodidad” pero la verdad es que ya es uniforme personal. Siempre trae audífonos colgando del cuello y, si lo ves revisando el celular, seguro está viendo highlights del último partido o un reel motivacional de algún jugador.
2. La presidenta vitalicia del salón.
No es presidenta por votación, es presidenta por naturaleza. Tiene un cuaderno especial para apuntar avisos, organiza rifas, controla los tiempos de exposición y es quien manda el PDF con las tareas a todo el grupo. Si un maestro falta, ella decide qué hacer. No es autoridad oficial… pero todos le obedecen… y tiene marcadores de todos colores.
3. El que vive en la tiendita.
Su desayuno, comida y merienda están a menos de 50 metros del salón. No lleva lonche porque “se le olvida”, pero tiene membresía emocional “Don Pepe” el de la tiendita. LA que cobra ya sabe que irá por su torta y agua de sabor, y cuando hay examen importante, sube el nivel: galletas, papitas y, si es necesario, un cocón.
4. El deportista 24/7.
Siempre en pantalonera, mochila deportiva y botella de agua gigante. Se despierta a las 5:00 am “para entrenar” y no deja de decir que el pádel es el deporte del futuro. Si no está en clase, está en la cancha, y si hay viaje escolar, lleva tenis extra “por si se arma la reta”.
5. El artista dramático.
El que siempre busca convertir la tarea más sencilla en una obra maestra. Si es exposición, incluye música, luces y hasta narrador. Si es dibujo, no entrega hoja, entrega mural. Vive con la frase “el arte no se apura” y por eso casi siempre entrega tarde… pero con estilo.
6. El fantasma.
Lo ves el primer día de clases, luego a la mitad del semestre, y mágicamente aparece el día del examen final. Nadie sabe si trabaja, si estudia en otra escuela o si vive en otra dimensión.
Al final, todos fuimos/somos uno o varios de estos. Así que la próxima vez que entres a un salón en Chihuahua, no te sorprendas: aquí la fauna escolar es tan variada como la carta de burritos de la esquina.
Y así, con la libreta rayada y la playera manchada de frutsi, me despido.
Saludos de tu amigo y vecino: SobrePeso Pluma.

